lunes, 28 de enero de 2013

Siete

Ser tú mismo. Ser fiel a lo que piensas que tienes que hacer, sea o no sea lo que más te conviene. Ser como siempre has sido, de la única manera que para ti tiene sentido ser. Cualquier otra historia podría ser mejor, más emocionante o más exitosa; pero no sería la tuya. Al terminar el día, pensar que si has acertado, has tenido tu acierto; y si has fallado, has tenido tu error. Aún más, que por encima de ese acierto y de ese error está el hecho de hacer las cosas como tú las haces; de vivir la vida a tu manera. Se podrá coincidir o discrepar, aplaudir o criticar, pero esa vida es exactamente la tuya; el paso que tropieza es el tuyo, el camino que lleva a un muro es el que tú has seguido, el sueño que se rompe esta noche es tu sueño, y el de nadie más.

¿O no?

Quizá sería mejor olvidarse de todo lo aprendido, de esa construcción a la que llamas ser tú mismo, y sumergirse en la espiral del momento, descubriendo de nuevo: ese ángulo invertido con una línea horizontal en su mitad debe de ser una A, cada persona es una estrella, a esto que quema lo llamaré fuego. Por unos instantes olvidaré cómo hacía las cosas antes. Ignoraré errores y aciertos. Hoy mi verdad será perderme por un nuevo camino, aprender un nuevo nombre. Hoy me cruzaré con un hombre invisible y nos sonreiremos. Hoy nada tengo y todo es posible. Hoy, esta noche, la primera estrella que caiga va a ser mi sueño. Hoy tiraré los dados al mar y las olas me susurrarán: "Siete".

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Este texto fue publicado por primera vez el 17 de Agosto de 2011 en un blog llamado "Lo llamaré fuego", el cuál he unificado con éste.

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